¿Qué es lo que me gusta a mí para una fiesta infantil? Pero… ¿Qué es lo que realmente le gusta a mi niño (a)?

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abril 2, 2018 4:33 pm
Cuando estamos organizando la fiesta de cumpleaños de nuestros pequeños, parte de nuestra imaginación y fantasía también se activa, esto se debe porque nuestro niño interno también está tratando de decirnos algo.
¿Te has preguntado a veces, quién disfruta más de hacer la fiesta infantil de mi niñ@, él/ella o yo? Ésta es una pregunta más frecuente de lo que te imaginas y se debe porque a pesar del tiempo que ha pasado desde que dejamos de ser niños, todos llevamos a nuestro niño en el interior y es importante cuidarlo y sanarlo para lograr una buena autoestima. Los sentimientos de alegría, emoción, incertidumbre, nerviosismo e ilusión que provoca orquestar el cumpleaños infantil es una forma de acariciar y apapachar a nuestro niñito interior. Es satisfacer algunas de las demandas que quedaron frustradas en nuestro pasado, es una forma de reavivarlo en nuestro interior. Aunque no lo creas ésta puede ser una gran terapia pues es una forma de cerrar círculos inconclusos pues recuperar a tu niño interior es recuperarse a uno mismo y al tiempo de que estás haciendo feliz a tu hijo/a también estás resolviendo bloqueos emocionales que han permanecido en ti desde tu infancia a nivel de tu subconsciente.
No obstante, nuestro niño interior, tal y como es, un niñito, puede hacernos alguna mala jugada, pues a veces, por su naturaleza se torna egoísta y podría anteponer sus propios deseos antes de los de nuestro hijo o hija a quien estamos festejando y nos olvidamos que primariamente es a él a quien debemos galardonar en este día que ha esperado todo el año. Sin embargo, abrazar a tu niño interior no está peleado con homenajear al cumpleañero en su fiesta. Solo significa aclarar nuestra mente, poner en primer lugar los deseos de nuestro pequeño hijo al tiempo que nos divertimos con él, es decir, al tiempo que nuestro niño interior juega con nuestro pequeño hijo. La edad adulta necesita también sacar esa parte divertida que muchas veces queda reprimida por el qué dirán o por las ocupaciones del día a día.
Una fiesta infantil es uno de los mejores escenarios donde podemos divertirnos desde el interior, un adulto con un niño intrínseco saludable es aquel que no se reprime al hacer algo no propio de adultos, obviamente en el momento y lugar adecuados.
Lo cierto es que para que nuestra fiesta infantil salga tan memorable como la estamos imaginando es importante saber qué es lo que nuestro hijo/a espera, qué es lo que le gusta y cómo podemos organizar la fiesta para niños de tal forma que sea él el más feliz ese día.
Dependerá también de la edad de los niños. De 1 a 2 años, son normalmente los papitos los que eligen el lugar, tema, día e invitados de la fiesta. Son los primeros 2 años donde la organizamos tal y como a nosotros nos gusta pues los niños opinan muy poco sobre su fiesta de cumpleaños.
De 3 a 5 años, los niños empiezan a elegir el tema, algunos de sus invitados (sus amiguitos de la escuela) y hasta el lugar donde querrán ser festejados. Es en esta edad donde puede ser más difícil la comunicación con nuestros hijos pues sentimos que aún no están en edad de decidir puntos críticos de la fiesta infantil tales como el lugar donde será festejado, pero también en esto estamos equivocados. Cuando los papás empiezan a hacer visitas a los posibles lugares que seleccionarán para celebrar el cumpleaños de los niños, podemos notar si a nuestros hijos les pareció tan buena idea como nosotros o no, inclusive es una buena práctica para que desde esta edad los niños aprendan a tomar decisiones. Es importante acotar que no pretendemos que los niños ingresen a Google a buscar el lugar para festejar el cumpleaños, sino más bien, de los lugares que los papás eligieron, seleccionar el que les haya parecido el más genial y divertido.
De los 6 a los 10 años es mucha fácil la comunicación de qué es lo que quiere para su fiesta de cumpleaños, pero la complicación radica en el presupuesto, pues ellos quieren todo para su fiesta infantil y los papás saben que deben poner límites pues no se puede contratar todo al unísono. Aquí es un tema de negociación, se debe ceder a nuestro niño interior pero nuestro hijo / hija también debe ceder para poder hacer una fiesta infantil de cumpleaños única e inolvidable. Cuida de no caer en todas las peticiones y demarcar el gasto.
Recuerda hacer una fiesta de cumpleaños para niños podría ser un buen momento para definir nuestra forma auténtica, nuestra esencia.
En Laberinto Mágico el salón infantil donde se hacen las fiestas más divertidas y especiales de todo el universo compartimos la creencia de Oliver Wendell que dice “Los hombres no dejan de jugar porque envejecen, envejecen porque dejan de jugar”.

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